Reglas de trading. Principios que separan a los operadores rentables del resto. No son teoría — son el resultado de operar con disciplina bajo incertidumbre real. Léelas antes de abrir una posición.

Gestión del riesgo

R·01 Preservar el capital es la única prioridad

No puedes ganar si no tienes capital para operar. Antes de pensar en el beneficio, piensa en lo que puedes perder. Una racha de pérdidas destruye años de ganancias.

R·02 Nunca arriesgues más del 1–2% por operación

Con un riesgo del 2%, necesitas 50 operaciones perdedoras consecutivas para fundir la cuenta. Con un 10%, solo necesitas 10. El tamaño de posición no es opcional.

R·03 Define el stop loss antes de entrar, no después

Si no sabes dónde saldrías con pérdidas cuando abres la posición, no estás operando — estás apostando. El stop es parte del plan, no una reacción al dolor.

R·04 Corta las pérdidas rápido, deja correr las ganancias

La mayoría hace lo contrario: aguanta las pérdidas esperando recuperar y cierra las ganancias con miedo. Esa asimetría negativa destruye la cuenta aunque aciertes más veces de las que fallas.

Entradas y timing

R·05 La tendencia es tu aliada — no operes contra ella

Operar en contra de la tendencia principal exige precisión de cirujano y suele salir caro. El camino de menor resistencia es en la dirección del mercado.

R·06 No persigas el precio

Si el precio ya se ha movido sin ti, la oportunidad ya pasó. Perseguir entradas dispara el riesgo y destruye la relación riesgo/beneficio. Siempre habrá otra configuración.

R·07 Compra fortaleza relativa, no debilidad

Las acciones que lideran en mercados alcistas suelen seguir liderando. Las que están rezagadas tienen un motivo. Opera lo que funciona, no lo que "debería" funcionar.

R·08 El volumen confirma el movimiento

Una ruptura sin volumen es una trampa. El dinero institucional deja huella en el volumen — sin esa confirmación, el movimiento no tiene convicción detrás.

Psicología y disciplina

R·09 El mercado no te debe nada

El mercado no sabe que estás ahí. No hay justicia, no hay lógica perfecta. Las emociones — miedo, esperanza, euforia — son el mayor enemigo. Opera el sistema, no las emociones.

R·10 La paciencia es una ventaja competitiva real

La mayoría sobreopera. Esperar la configuración perfecta — aunque signifique no hacer nada durante semanas — es una habilidad, no una debilidad. Menos operaciones, mejor selección.

R·11 No promedies a la baja una posición perdedora

Comprar más de algo que está bajando es apostar contra la señal que el mercado te está dando. Si tenías razón, el precio no estaría ahí. Respeta lo que el mercado dice.

R·12 El mejor operador no es el más activo

Cada operación tiene un coste: comisiones, spread, tiempo de atención. Operar mucho no garantiza ganar mucho. La rentabilidad viene de la calidad de las entradas, no de la cantidad.

R·13 Nunca dobles la apuesta para recuperar pérdidas

La estrategia martingala ha arruinado a miles de operadores. Una mala racha con tamaños crecientes puede borrar la cuenta en días. Las pérdidas son parte del negocio — acéptalas.

R·14 Lleva un diario de operaciones

Sin registro no hay aprendizaje real. Anotar la tesis, la entrada, la salida y lo que salió mal (o bien) es la única forma de mejorar de forma sistemática. Los patrones de error se repiten.

Proceso y sistema

R·15 Opera un sistema probado, no corazonadas

Una operación que sale bien sin tesis sólida es peligrosa — refuerza el comportamiento incorrecto. El éxito sostenido viene de seguir un proceso repetible, no de tener suerte.

R·16 Respeta el contexto general del mercado

En mercados bajistas, el 75% de las acciones caen. Las mejores acciones también bajan. Reducir exposición cuando el mercado está en tendencia bajista no es cobardía, es gestión.

R·17 Una buena relación riesgo/beneficio mínima: 1:2

Si arriesgas 1 para ganar 1, necesitas acertar el 50% solo para no perder. Con una ratio 1:2, puedes equivocarte el 40% de las veces y seguir siendo rentable. El ratio importa más que el % de aciertos.

R·18 Después de una racha de pérdidas, reduce el tamaño

Una racha negativa puede ser mala suerte o puede ser una señal de que el mercado ha cambiado. En cualquier caso, reducir el tamaño mientras recalibras protege el capital y la confianza.